Es la acción de la Iglesia junto a las personas en situación de movilidad y sus familias, para acoger, acompañar, defender sus derechos; respetando y valorando sus costumbres y diferencias culturales, promoviendo la “Cultura del Encuentro”, que nos lleve a la construcción de un mundo más justo y fraterno, un mundo mejor.

Líneas de acción
  • Apoyo y acompañamiento a las personas en movilidad humana y sus familias.
  • Asesoramiento en procesos de regularización.
  • Coordinación y articulación con instituciones públicas y privadas.